El padrino político de Alberto Jiménez Merino, abanderado del PRI en Puebla, y del ex militante del tricolor Alejandro Armenta, solicitó un amparo para evitar ser encarcelado
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WRITTEN BY: GERARDO RUIZ
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Luego de que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU ordenó la reaperturadel caso Lydia Cacho, un juez federal emitió una serie de órdenes de aprehensión en contra del ex gobernador de Puebla Mario Marín, Kamel Nacif, Adolfo Karam, entre otros, por tortura psicológica en contra de la periodista y escritora.
De acuerdo con el periodista Mario Alberto Mejía, el ex mandatario poblano y padrino político de Alberto Jiménez Merino, abanderado del PRI en Puebla, y del ex militante del tricolor Alejandro Armenta, solicitó un amparo al abogado José Luis Nassar Daw, del bufete jurídico Nassar y Nassar, para evitar ser encarcelado.
A continuación se reproduce la columna del Director de 24 Horas Puebla:
Por “tortura psicológica”, un juez federal obsequió unas bellísimas órdenes de aprehensión en contra de Mario Marín Torres, Kamel Nacif, Adolfo Karam y otros personajes ligados a la trama orquestada en contra de la periodista y escritora Lydia Cacho en diciembre de 2005.
El prestigiado abogado José Luis Nassar Daw, del bufete jurídico Nassar y Nassar, los amparó de inmediato para evitar desaguisados.
Fue la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, Suiza, el organismo que le exigió al gobierno mexicano que reabriera la causa, una vez que el caso no había sido debidamente procesado.
El tema cayó en el escritorio de la ex ministra Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación de la administración de Andres Manuel López Obrador, quien ofreció disculpas a Lydia Cacho de parte del gobierno.
Hace unos días, al decir de fuentes confiables, un juez reabrió el caso y obsequió las órdenes de aprehensión.
Hace unos días, Marín dijo en entrevista que el caso Lydia Cacho tendría que quedar en el olvido pues en su momento él fue exonerado por la Suprema Corte de Justicia.
La duda mata:
¿Alberto Jiménez Merino, candidato a la gubernatura de Puebla, seguirá invitando a Marín a sus giras de campaña o terminará escondiéndolo en algún lugar del clóset priista?



