Por: Christopher Castell/ en política y poder nada está escrito.
Inicia el último año de labor legislativa para la diputada Claudia Báez representante popular en la LXIV legislatura por la coalición juntos haremos historia, congregada en el grupo parlamentario del partido encuentro social. Cuyo antecedente a dos años en materia legislativa no da para mucho nombrar, solo trabajo legislativo y de comisiones facultativo del mandato de los Teziutecos y ciudadanos de los 13 municipios restantes que aglomeran el distrito 03 federal, donde ciudadanos se consagraron en fe y esperanza, en la ola de expectativas y de visión de cambio del proyecto López obradorista que aún se plantea en idea. Donde diputados no sumaron esfuerzo colectivo para las mejoras de las clases trabajadoras, cámaras empresariales y sectores sociales.
A este mismo antecedentes en el tiempo Claudia Báez estuvo y está inmersa dentro de los 500 diputados empleados por la ciudadanía mexicana, en la cámara baja, resultado de la suma de voluntades populares, pero sin embargo el resultado en productividad general u específica, Materia de promulgación de leyes y exhortos, no solo de Claudia Báez, es miseria legislativa. Miseria cuando la muestra de acciones se ve reflejada solo en entrega de despensas, entrega de pintura, y la emisión u edición de una infografía.
Es miseria legislativa cuando las capacidades discursivas dentro de comisiones y en distintos temas es escueta, mostrada con el trabajo realizado en cada periodo de sección dentro del recinto legislativo de San Lázaro, o cuando el abordamiento informativo no es abierto, por miedos de nivel del encargo político, normativo de su investidura.
Es miseria legislativa cuando no, se tiene ni la remota idea del papel público primordial, ejercido de representatividad dado en confianza por cada voto depositado en la urna, sea cual sea el ambiente político y el contexto de gobierno en el país. Hoy a dos años esa Imagen de mísera generada por la actual legisladora federal Claudia Báez Ruiz , es el resultado de la manipulación de colocar corrales en las diputaciones federales. Un voto que debería ser legislación de nivel, se convierte en un papel sin valor con chance y posibilidades para todos.
A este mismo antecedente de dos años, se llega con un tercer año de labor legislativa vacío y sin personalidad, con la fe, la confianza desgasta y la cabeza hacia el piso, con la idea de igual forma de una transformación cooptadas en la deshonestidad, corrupción e influyentismo del pasado, percepción aterrizadas en las cámaras legislativas corrompidas por el sistema económico internacional que no ha tenido cambios sustanciales.

Hoy a dos años la legisladora por el distrito federal de Teziutlan, hace alarde, como lo hace la legisladora local Maricarmen Saavedra, de la entrega de despensas y pintura. Hacen alarde de su sencillez en municipios y visitas distritales. Mientras en la ciudad de México y Puebla se dan sus lujos en tiendas exclusivas para la compra de vestidos, bolsos de más de 50 mil pesos, que lucirán con la clase política u eventos sociales y políticos en las cámaras. Mientras en sus municipios vienen alardeando sencillez y miseria a los votantes; sin embargo esa muestra de clase y modas, cierra sus bocas y quita ideas cuando son cuestionadas en materias legislativas y de políticas públicas. Borrando la imagen de una política con dotes y capacidades legislativas.

Pero también representa un mandato de miseria cuando no se tiene la humildad para tener una idea sobre la sobrevivencia de sectores y grupos, como lo es el de la comunicación política y periodismo, que no le cuestiona su papel, quehaceres oficiales u plan de trabajo legislativo, a dos años de asumirse con tal envergadura oficialista. Es una pena que se diga y lo que se piensa junto u otros servidores públicos, con mucha hipocresía, porque la ciudadanía se pregunta si el sueldo percibido mediante los impuestos, son impuestos ejercidos a cabalidad y con la mayor productividad, y no es malgastado en banquetes , alcohol y escorts.
La legisladora asegura que en el distrito si hay un cambio en la manera de ejercer el mandato de la diputación federal, porque hoy ya no se entregan cubetas ni cobijas, hoy se hace con despensas, frazadas y juguetes con precios ultra bajos. En ese sentido si hay un cambio de paradigmas en la manera de regresar a ejercer un papel, ya que los apoyos a alcaldes del distrito que necesitan gestiones y proyectos federales aterrizados municipalmente no existen. Y, se inició desde el gobierno federal solo con programas de asistencia social que si ayudan en muchos ante la situación por el covid-19, pero no garantizan bienestar de futuro a las familias y a las generaciones que se encuentran a espaldas nuestras.
Hoy a dos años de acción legislativa federal no se puede sumar reconocimiento en una diputación que es un sofisma de sencillez y humildad territorialmente en el distrito, no se puede reconocer porque no se ha ejercido un papel de representatividad democrática, cuando se legisla para grupos, cúpulas económicas e ideales político-partidistas, con manipulación por el voto legislativo.
Esa esperanza de cambios profundos en el ejecutivo sigue un camino de vacíos en lo legislativo, al no dar iniciativas de cambios para la ciudadanía, no se ejerce un papel de apoyo a la fiscalización de alcalde, ex alcaldes corruptos o servidores públicos del pasado porque solo fue promesa de cambio en campaña donde se engañó a todos, no podríamos esperar en los dos primero años mayores acciones cuando no se tiene el léxico político y la personalidad para ejercer el encargo, porque se cayó solo en un papel de asistencia de recinto y de protocolos. Es por ello que en este último año las esperanzas están ya perdidas, la fe se vuelve ateísmo político en la elección del 2021, donde Baez Ruiz se despedirá con un puntapié de los votantes.
Ya en este culminó, de este tiempo Báez Ruiz ha sido un ruidoso y espeluznante fracaso en lo legislativo, sin duda pone alfombra al siguiente, en donde se espera dote y capacidad, de igual manera como pasa con legisladores locales y presidentes municipales del distrito, donde sectores de la ciudadanía gritan un por favor al cese de aspiraciones, a colación por ser ya probados administrativa y políticamente donde de igual forma se se ha indagado en la honestidad ejercida en estos años, y otras características públicas mostradas por el conglomerado de servidores no tan públicos.
Al fin de este mandato la ciudadanía como pasa siempre se dirá me equivoque, es más de los mismo. Y, esperan se tengan mayores opciones para elegir en el proceso venidero. Pero en política y en poder, nada, absolutamente nada está escrito.



